Que desperdicio no contarte los pensamientos de un corazón alarido.
Mis manos eran pequeñas para contener tu dolor, jamas habia visto un alma tan rota, jamas habia pensado entregar mi vida como si hicieramos un trueque, yo te doy lo que tu anhelas . tu me entregas mi destino.
Las calles eran silenciosas y la puesta de sol era fria como un invierno.
Mancharse las manos por amor y perderse a uno mismo dentro de este proceso , lo habia aceptado antes de nacer.
Quizas dentro de las personas que habias conocido nunca creiste que alguien te ame con tal entrego.
A mi no me enseñaron a querer pero mi alma me decia que te cuide.
Aunque no fue suficiente.
Hubiera querido ser ciega a tal catastrofe,o al menos a mantener la compostura, se que lo hice bien , te he sonreido cuando lo unico que queria hacer era llorar.
No hay maquina que cambie lo vivido , y es lo vivido que me hizo entender que no necesitaba un proposito tan grande para vivir. Verte feliz era suficiente.
Entre esta tormenta que de a poco se apasigua y me dejade ahogar , puedo sentir el peso de mis palabras al decirte que te amo , al decirte que aca estoy.
Que conocer tu niña interior sano la mia , de alguna forma ellas se fueron a jugar sin que nadie las llame para que se metan dentro, el cielo esta soleado , hoy tus ojos brillan mas que ayer, la vida no duele tanto , y este vinculo divino que dios creo, nada lo rompera , ni mil guerreros , ninguna emfermedad, ninguna distancia.
Hasta la eternidad,
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